Instalar un lucernario o claraboya en una cubierta existente no es solo colocar la pieza acristalada: implica abrir un hueco en una superficie que hasta ese momento era estanca, y cada fase de esa intervención tiene su coste.
Apertura y refuerzo estructural del hueco
Abrir el hueco en la cubierta exige cortar la estructura existente (correas, cabios) y reforzar el perímetro para que el hueco quede correctamente sustentado, repartiendo la carga que antes soportaban los elementos cortados. Este refuerzo es imprescindible y no debería omitirse aunque el hueco parezca pequeño.
Sellado perimetral: el punto crítico de estanqueidad
El perímetro entre el marco del lucernario y la cubierta es el punto donde con más frecuencia aparecen filtraciones si no se sella correctamente, con babero o kit de estanqueidad específico del fabricante del lucernario, adaptado al tipo de cubierta (teja, chapa, plana).
Tipo de lucernario: fijo, practicable o motorizado
Un lucernario fijo es la opción más económica; uno practicable (para ventilación) añade herrajes y mecanismo de apertura; y uno motorizado, con apertura eléctrica y a veces sensor de lluvia, es la opción más cara pero más cómoda, sobre todo en cubiertas de difícil acceso.
¿Necesitas presupuestar la instalación de un lucernario? Calcúlalo en PresupuestoYa.
¿Quieres calcular este presupuesto automáticamente?
PresupuestoYa calcula materiales, cantidades y coste total en minutos, para este y otros 16 oficios.
Crear presupuesto gratis →