La instalación de tarima flotante puede hacerse con dos sistemas muy distintos, y elegir el correcto cambia tanto el tiempo de obra como la posibilidad de retirarla en el futuro.
Sistema clic: rápido y desmontable
Las lamas encajan entre sí mediante machihembrado a presión, sin pegamento ni clavos, apoyadas sobre una base de espuma o corcho que además aísla del ruido. Es el sistema más rápido de instalar y permite desmontar el suelo si es necesario en el futuro, aunque el tacto bajo el pie puede notarse ligeramente menos firme que el pegado.
Sistema pegado: más firme, sin vuelta atrás
Las lamas se encolan directamente sobre el soporte (generalmente hormigón o solera bien nivelada), dando una sensación más firme y sólida al pisar, similar a un suelo tradicional. Es un sistema definitivo: una vez pegado, retirarlo implica romper el material, así que no es reutilizable.
Cuándo elegir cada uno
El sistema clic es la opción habitual en reformas de vivienda estándar por su rapidez y flexibilidad futura. El pegado se recomienda en locales comerciales de alto tránsito o cuando se busca la máxima sensación de firmeza y estabilidad del suelo, asumiendo que el cambio de base no es reversible.
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